Ya salió en versión digital el programa que se emitió hace un par de semanas en Radio Cascabel, en San Miguel de Allende.

La invitación fue para compartir sobre Ciencia y Lenguaje, brindando herramientas para sostener la curiosidad cuando investigamos —a veces— en temas de territorio, ecología o agua.

Fue un enorme impulso para ir a ordenar internamente lo que tenía que aportar a un tejido tan importante como el de Voces de Agua para San Miguel de Allende y, por lo tanto, para las conversaciones del agua en el mundo.

Adicional al contenido que pueden escuchar ahora en su versión digital y los recursos que pueden encontrar en este link … quisiera dejar por aquí escrita también, la enorme sorpresa que fue, para mi voz, llegar esa mañana a grabar y ver la fisicalidad del proceso completo que tuvo que suceder para que nuestras voces salieran al aire, atravesando una antena.

Tengo tiempo grabando podcast y es muy divertido… pero nunca había notado con atención la diferencia de hablar en una radio. Aquí tuve la oportunidad de ver la antena encima del estudio antes de entrar a la transmisión. Mi voz viajando a través de este proceso, sostenida por la fisicalidad estructural de su mecanismo… cambiando de forma tantas veces en cada paso.

Lo amo. Entiendo por qué la radio siempre será la radio. Y el poder del instante presente en el tiempo y el espacio, sostenido por emisor, interlocutor y receptor… en alternancia de roles sosteniendo un suelo común desde su propio vínculo con el agua.

Cómo me resuenan esas palabras que me abrieron un mundo en la primaria: emisor, interlocutor y receptor. Recordé el instante en el que mi cuerpo mapeo la psique del mecanismo y así entender cómo se construye un diálogo.


Felicidades, Casilda Barajas, y a todo el equipo con el que trabajas. Su labor es espectacular en frentes ecológicos e increíblemente vanguardista, para mí.

Ejemplos de cómo se sostienen nuevas miradas desde las estructuras más sólidas que han preservado y acompañado la vida hasta hoy. Recursos que se consideran sagrados —no por usar palabras hippies— sino porque hay cuerpos que entendemos los enormes pilares que sostienen en el tiempo, para que los hilos sociales que permiten el cuidado colectivo de la vida no se rompan, y el sostén sea plural y enchufable para las siguientes generaciones.

Todos mis honores a su oficio.

El instante poético del día fue la presencia de la nueva generación que entró a cabina a manejar los controles sustituyendo a la institución actual: nieto e hijo de quienes han sostenido el oficio técnico en la radio.


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