Serie — La Anatomía del Catador

El uso de la sensorialidad como herramienta para abrir perspectivas en el mundo del vino a través de la cata.



Cuatro sesiones

Sesión 1

Decodificar y encontrar información

Color, aroma y composición como puntos de entrada

Lo que percibimos no es aislado: es información que ya viene organizada.

En esta sesión afinamos la mirada hacia lo que sostiene lo que aparece en cata:
cómo se construyen los colores, de dónde emergen los aromas,
cómo interactúan las moléculas que percibimos, cómo y dónde se transforman.

Integramos bases científicas no solo para identificarlos, sino para reconocer cómo operan.

Antes de interpretar, mapeamos el estímulo:
¿qué está ahí?, ¿cómo se formó?, ¿por qué se expresa así?,
¿cuál es el mecanismo que permite percibirlo?

La forma en que algo aparece ya contiene una historia.


Sesión 2

La anatomía del catador

Afinar y conocer con precisión nuestro instrumento de percepción: el cuerpo

Presencia, foco y condiciones para investigar.

En esta sesión trabajamos algo que ya ocurre en toda cata, pero rara vez se entrena de forma consciente:
la capacidad de formular buenas preguntas y sostenerlas el tiempo suficiente para que abran información.

Integramos bases de fisiología sensorial y atención, no como teoría, sino como herramientas vivas que exploramos en sesión.

No toda cata investiga; algunas solo confirman.

A través de ejercicios prácticos, afinamos el instrumento interno:
no para describir más rápido, sino para orientarnos mejor dentro de lo que aparece. Para catar desde espacios que sostienen nuestra creatividad o búsqueda.

Aquí, el mapeo en cata deja de ser solo descriptivo.
Se vuelve una práctica de investigación en tiempo real y un recurso creativo que se activa para hacer uso de él en lo que estamos explorando.


Sesión 3

Lenguaje sensorial en uso

Sostener, traducir y decir lo que se percibe

Cómo nombrar sin perder información.

Ejercitamos la diferencia entre describir y traducir.

Exploramos herramientas para nombrar sin reducir, buscando un lenguaje sensorial al servicio de la experiencia.

Nos aproximamos al lenguaje no como etiqueta, sino como una tecnología de traducción. ¿Al servicio de qué está nombrar en cada una de nuestras diversas catas?

Buscamos encontrar un lenguaje propio que comunique el fondo de la experiencia.


Sesión 4

Guiar en lenguaje propio, leer regiones y sentir el oficio

Cartografías sensoriales y decisiones creativas en contexto

Aquí integramos los recursos desarrollados para practicar la cata como una herramienta que permite leer sistemas vitivinícolas.

Catar deja de ser solo análisis descriptivo y se vuelve una práctica que puede guiarse desde la autoría propia, en voz propia.

Aprendemos a usar la cata como un espacio creativo para investigar o hacer algo con aquello que aparece.

Recordamos que aquello que elegimos mirar nunca es neutro.
Se teje desde nuestras experiencias como profesionales o conocedores de un tema;
se apoya en la cata presente y en nuestros recorridos previos dentro del sistema.

Cada quien incorpora desde los vinos que le han marcado,
los lugares que ha habitado, los procesos de los que ha sido parte.

Trabajamos con vinos como casos de estudio, siguiendo lo que aparece en tiempo real.

Aprendemos a leer algo más que el vino:
oficios, territorio, huellas de información.


Para quién va dirigido

Dirigido a quienes ya tienen experiencia en vino
y buscan profundizar su práctica.

Convoca a profesionales de la industria, catadores,
viajeros enogastronómicos, creativos,
creadores de experiencias y disciplinas afines.

Útil para quienes buscan usar la cata como herramienta para:
guiar una cata, diseñar experiencias pedagógicas, curar proyectos, formular mejores preguntas en proyectos editoriales, leer territorio a través de sus oficios o decodificar el propio, trazar rutas de viaje, construir una cava, formar un club e informar decisiones de compra.


Catar, en este espacio, se explora como una lectura situada:

una práctica para capturar información no solo del vino, sino de los entornos;
una forma de mapear sistemas.

El placer no se deja de lado; aparece como resultado cuando la curiosidad se sigue. Aquí, la curiosidad no es una sola.

Se entiende como un conjunto de rutas posibles, guiadas por distintos focos de atención, que permiten percibir y navegar sistemas vivos específicos; particularmente útil para el estudio del terruño y de los elementos que lo componen.


Marco interdisciplinario

Este programa se sostiene en un cruce de disciplinas que informan y expanden la práctica de la cata:

química, biología y ecología, como base para comprender los sistemas materiales y vivos; biomímesis, como aproximación a la lógica de organización de estos sistemas; análisis sensorial, enología y viticultura, como campo aplicado;
somática, anatomía del sistema nervioso y neurociencia, para afinar la percepción y la atención; aromaterapia y perfumería, como prácticas que amplían el entendimiento y la construcción del lenguaje olfativo.

Estas influencias no se abordan como teoría aislada, sino como herramientas que se integran en la experiencia directa de la cata.


Docente

Natalia López Mota, Fundadora y Directora de Vinograd.

Maestría en Ciencias en Enología, Viticultura y Terruño  / Química en Alimentos, Especialidad en Microbiología y Análisis Sensorial / Actualmente en Formación como Educadora Somática. Especialista en Fisiología Sensorial.


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